Cloud y Microsoft

Qué fue Cortana, qué ha pasado con ella y qué la sustituye

10 min de lectura
Pablo Horcajuelo
Pablo Horcajuelo Cofundador de Sale Systems · Desarrollo de negocio, Cloud y Marketing digital Ver perfil →

Si has llegado aquí buscando cómo se usa Cortana, hay una respuesta corta y conviene darla antes que ninguna otra: Cortana ya no está en Windows. Microsoft retiró la aplicación a finales de 2023 y su sitio lo ocupa Copilot.

La respuesta larga es más útil, porque explica qué fue Cortana, por qué desapareció, qué hace hoy su trabajo y qué tienes que mirar si en algún equipo de tu empresa todavía aparece rondando por ahí.

Qué fue Cortana

Cortana fue el asistente virtual de Microsoft. Se presentó en 2014 en Windows Phone y llegó a los ordenadores con Windows 10 en 2015, integrada en la barra de tareas, junto al buscador. El nombre viene de la inteligencia artificial de la saga de videojuegos Halo, una de las franquicias de la propia Microsoft.

Hacía lo que hacían sus competidores de la época —Siri, el Asistente de Google, Alexa—: entendía órdenes escritas o dictadas y respondía con acciones. Crear un recordatorio, poner una alarma, buscar un archivo, abrir una aplicación, consultar el tiempo o leer el próximo evento del calendario.

En el entorno de empresa su papel era más limitado de lo que prometía. Sabía leer el calendario de Outlook y algunos datos de Microsoft 365, pero nunca llegó a integrarse de verdad en el trabajo diario: ni redactaba, ni resumía, ni entendía el contexto de un documento. Servía para tareas sueltas.

Cómo se usaba Cortana

Merece la pena contarlo, porque mucha gente llega buscando justo eso y porque explica bien sus límites. Cortana se abría desde la barra de tareas, escribiendo en su cuadro o diciendo «Hola, Cortana» si el micrófono estaba activado. A partir de ahí entendía un catálogo de órdenes bastante concreto.

Servía para poner recordatorios y alarmas, crear citas en el calendario, abrir programas, buscar archivos y carpetas, consultar el tiempo o el tráfico, hacer cuentas rápidas y leer las noticias del día. En Windows 10 también se integraba con la búsqueda del sistema, así que muchos usuarios la usaban sin saberlo: escribían el nombre de una aplicación y era Cortana quien devolvía el resultado.

Lo que no hacía —y aquí está la clave de por qué se quedó atrás— era entender documentos, redactar por ti o razonar sobre información de la empresa. Si le pedías algo que no estuviera en su lista, respondía con una búsqueda web y poco más.

Qué ha pasado con Cortana

Cortana no desapareció de golpe. Se retiró por capas, a lo largo de varios años:

  • 2021. Microsoft cierra la aplicación de Cortana para iOS y Android. El asistente deja de existir en el móvil.
  • 2023. Se retira de las aplicaciones de Microsoft 365 y de Teams, donde apenas se usaba.
  • Finales de 2023. Termina el soporte de la aplicación de Cortana en Windows 10 y Windows 11. La aplicación deja de abrirse.

El motivo es sencillo y no tiene nada de conspirativo: llegaron los modelos de lenguaje. Un asistente que solo sabía ejecutar órdenes concretas se quedó corto en cuestión de meses frente a una herramienta capaz de redactar un correo, resumir una reunión o explicar una hoja de cálculo. Microsoft dejó de invertir en el asistente antiguo y concentró todo en Copilot.

Qué ocupa hoy el lugar de Cortana

Lo que Cortana hacía está repartido entre tres sitios distintos, y conviene saber cuál toca en cada caso.

Copilot es el asistente actual de Microsoft y el heredero directo. No solo responde: escribe borradores, resume documentos y correos, saca conclusiones de una hoja de cálculo y contesta preguntas sobre el contenido de una reunión. En un entorno de empresa con Microsoft 365, trabaja sobre los datos de la propia organización respetando los permisos que ya tiene cada usuario.

La búsqueda de Windows se quedó con la parte más práctica de Cortana: encontrar un archivo, abrir una aplicación o llegar a una opción de configuración escribiendo dos palabras. Es lo que la mayoría de la gente usaba realmente del asistente.

El control por voz de Windows —dictado y acceso por voz— cubre lo que antes se hacía diciendo «Hola, Cortana»: dictar texto, mover el cursor o manejar el equipo sin teclado. Es, además, una función de accesibilidad importante para quien no puede usar el ratón con comodidad.

Por qué perdió frente a Siri, Alexa y el Asistente de Google

Cortana no cayó por ser peor entendiendo órdenes. Cayó por dónde vivía. Siri iba dentro del iPhone y Alexa dentro de un altavoz que la gente tenía en la cocina; el asistente estaba donde la persona lo usaba, con las manos ocupadas y sin teclado delante.

Cortana vivía en un ordenador de sobremesa, y delante de un ordenador nadie necesita hablar: es más rápido escribir. El único terreno donde Cortana podía haber ganado —el móvil— se cerró cuando Windows Phone desapareció del mercado. Sin teléfono, el asistente se quedó sin el sitio natural donde los asistentes tienen sentido.

A eso se sumó una diferencia de expectativas. Los asistentes de aquella generación entendían un catálogo cerrado de órdenes. Si preguntabas algo fuera de ese catálogo, respondían con una búsqueda web y ahí se acababa la magia. El salto que la gente esperaba —entender lo que pides con tus palabras y hacer algo útil con ello— no llegó hasta los modelos de lenguaje, siete u ocho años después.

Dónde tienen sentido hoy los asistentes en una empresa

Que Cortana se retirase no significa que hablarle al ordenador fuera mala idea. Significa que el sitio era otro. Hoy, en una pyme, un asistente aporta en tres escenarios concretos:

  • Trabajo con documentos. Resumir un contrato de treinta páginas, redactar el primer borrador de una propuesta o localizar en qué correo se acordó una fecha. Es donde más horas se recuperan y donde Copilot está más maduro.
  • Reuniones. Transcripción, acta y lista de tareas al terminar. Ahorra el trabajo que casi nunca hace nadie y que luego se echa en falta.
  • Accesibilidad y manos ocupadas. Dictado para quien escribe con dificultad, o control por voz en un puesto de almacén o taller donde no se puede tocar el teclado.

Fuera de esos tres casos, un asistente suele ser una función simpática que nadie acaba usando. Exactamente lo que le pasó a Cortana en la mayoría de las oficinas donde estaba instalada.

Si todavía ves Cortana en un equipo

En algunos ordenadores sigue apareciendo el icono o la aplicación en el menú de inicio. No hace daño, pero tampoco funciona: al abrirla muestra un aviso de fin de soporte. Se puede desinstalar como cualquier otra aplicación desde Configuración → Aplicaciones, y ni el buscador ni el resto del sistema se ven afectados.

Ahora bien, si en tu empresa quedan equipos donde Cortana sigue presente, lo más probable es que el problema no sea Cortana. Suele ser la señal de un parque informático que lleva tiempo sin revisarse, y ahí sí hay algo importante que mirar: el soporte de Windows 10 terminó el 14 de octubre de 2025. Un equipo con Windows 10 hoy no recibe actualizaciones de seguridad, y eso no es una molestia estética: es una puerta abierta.

¿Sabes cuántos equipos de tu oficina siguen con Windows 10? Revisamos tu parque informático y te decimos qué hay que renovar y qué no.

Qué le interesa de todo esto a una empresa

La historia de Cortana deja tres lecciones que valen para cualquier herramienta que entre en la empresa, sea un asistente de voz o cualquier otra cosa.

Las herramientas gratuitas también se retiran. Cortana venía incluida en el sistema y desapareció igualmente. Antes de apoyar un proceso de trabajo en una función concreta conviene saber si el fabricante la mantiene o la está dejando morir.

Un asistente escucha, y eso hay que gobernarlo. Cortana levantó dudas de privacidad porque procesaba voz y datos personales en la nube. Con Copilot y con cualquier herramienta de IA la pregunta es la misma: qué datos ve, dónde se procesan y quién ha decidido que pueda verlos. En una empresa eso no se resuelve por costumbre; se configura.

La utilidad estaba en la integración, no en la voz. Hablarle al ordenador nunca fue el problema. Lo que hace útil a un asistente es que entienda el contexto del trabajo: el correo, los documentos, el calendario y los sistemas de la empresa. Eso es lo que Cortana no llegó a tener y lo que sí hace Copilot cuando está bien desplegado.

Cortana estuvo disponible en Windows durante ocho años, de 2015 a 2023. Copilot llegó a Windows en 2023, apenas unos meses antes de que el asistente antiguo dejara de dar soporte. La sustitución no fue gradual: fue un relevo.

Cómo empezar con Copilot sin liarla

Si Cortana te sonaba porque alguien de la oficina la usaba para poner recordatorios, el salto a Copilot no es cambiar de icono: es cambiar de escala. Y por eso conviene ordenarlo antes de repartir licencias.

  • Revisa quién ve qué. Copilot respeta los permisos de Microsoft 365, así que muestra a cada usuario lo que ya podía abrir. Si esos permisos están mal desde hace años, la IA los hace evidentes de golpe.
  • Empieza por un equipo pequeño. Dos o tres personas con tareas repetitivas de redacción o resumen dan más información en dos semanas que un despliegue general.
  • Mide lo que ahorra. Horas de redacción, actas de reunión, búsqueda de información antigua. Si no baja el tiempo de algo concreto, la licencia sobra.

Preguntas frecuentes sobre Cortana

Microsoft la retiró por fases: en 2021 desapareció del móvil, en 2023 de las aplicaciones de Microsoft 365 y Teams, y a finales de 2023 terminó el soporte de la aplicación en Windows 10 y Windows 11. Su lugar lo ocupa Copilot.

Nada. La aplicación ya no funciona, así que quitarla no afecta al buscador de Windows, ni al menú de inicio, ni al dictado por voz. Se desinstala desde Configuración, en la lista de aplicaciones, como cualquier otro programa.

No. Cortana era un asistente de comandos: entendía órdenes concretas y las ejecutaba. Copilot se apoya en modelos de lenguaje y trabaja sobre el contenido: redacta, resume, compara y responde preguntas sobre documentos, correos y reuniones de la empresa.

Sí. Windows mantiene el dictado y el acceso por voz, que permiten escribir y manejar el equipo hablando, sin depender de Cortana. Son funciones de accesibilidad integradas en el sistema y no requieren instalar nada.

Porque fue el primer intento serio de Microsoft de meter un asistente en el sistema operativo, en plena competencia con Siri y el Asistente de Google. Sirvió para normalizar el uso de la voz en el ordenador, aunque nunca llegó a integrarse de verdad en el trabajo de oficina.

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