Muchas empresas creen que están protegidas porque tienen un antivirus instalado y hacen copias de seguridad. Tienen razón en parte: eso es exactamente lo que son la seguridad activa y pasiva informática en su versión más básica. El problema es que en la mayoría de los casos esas medidas están incompletas, mal configuradas o nunca se han verificado. Y cuando ocurre un incidente —un ransomware, un accesos no autorizados a la red, un fallo de hardware— descubren que la protección que creían tener no era suficiente para evitar el daño ni para recuperarse rápido.
La mayoría de las empresas tienen algo de seguridad pasiva sin saberlo, pero casi ninguna tiene seguridad activa bien implementada. Esa asimetría es el origen del 80% de los incidentes graves.
Qué es la seguridad activa y pasiva informática
La seguridad activa y pasiva son las dos grandes categorías en las que se organiza cualquier estrategia de protección informática. No son excluyentes ni alternativas: son complementarias. Una empresa que solo tiene una de las dos está, en el mejor de los casos, a mitad de camino.
La seguridad informática activa agrupa todas las medidas de seguridad activa orientadas a prevenir que un ataques informáticos tenga éxito o a detectarlo y neutralizarlo mientras ocurre. Es dinámica, continua y requiere monitorización constante. Su objetivo es que la amenaza no llegue a materializarse o que, si lo hace, sea detectada antes de causar un daño irreversible.
La seguridad pasiva en informática, en cambio, agrupa las medidas de seguridad pasiva diseñadas para minimizar el impacto cuando el incidente ya ha ocurrido. No impide el ataque, pero reduce sus consecuencias: permite recuperar los datos, restaurar los sistemas y retomar la operativa en el menor tiempo posible.
Dato clave: según el informe de Ciberamenazas del CCN-CERT 2023, el 70% de los incidentes de seguridad en empresas españolas se habrían evitado o minimizado con medidas activas básicas correctamente implementadas. La ausencia de sistemas de detección es el factor más común en los casos que escalan a incidente grave.
Seguridad activa: detectar y responder antes de que el daño sea irreversible
La seguridad informática activa actúa en tiempo continuo. No espera a que ocurra un problema para reaccionar: trabaja permanentemente para identificar amenazas, bloquear accesos no autorizados y responder ante comportamientos anómalos antes de que escalen. Si la seguridad activa es el vigilante que patrulla, la seguridad pasiva es el seguro: no evita que el fuego se declare, pero garantiza que el edificio no quede en cenizas.
Medidas de seguridad activa que toda empresa debería tener
Antivirus firewalls corporativos. Los antivirus firewalls son la primera línea de defensa activa. A diferencia de las soluciones de consumo, las corporativas monitorizan el tráfico de red en tiempo continuo, bloquean conexiones sospechosas y alertan ante comportamientos anómalos. Un firewall mal configurado o un antivirus que no se actualiza es, en la práctica, una medidas activas que no funciona.
Sistemas de detección y respuesta (EDR/MDR). Los sistemas de detección avanzados monitorizan todos los equipos —ordenadores, servidores, dispositivos móviles— buscando patrones de comportamiento propios de un ataque. Cuando detectan algo sospechoso, pueden aislar el equipo afectado automáticamente antes de que el problema se propague a toda la red.
A esa capa de detección puedes sumar un honeypot o servidor señuelo, un sistema trampa que avisa en cuanto alguien curiosea donde no debería.
Control de acceso y autenticación multifactor. El control de acceso determina quién puede entrar a qué recursos y en qué condiciones. Combinado con la autenticación multifactor (MFA), elimina prácticamente el riesgo de que prosperen accesos no autorizados aunque las credenciales de un empleado hayan sido comprometidas. Microsoft estima que el MFA bloquea más del 99,9% de los ataques basados en credenciales.
Contraseñas seguras y gestión de identidades. Las contraseñas seguras —únicas, complejas y almacenadas en un gestor corporativo— son una medida activa básica que muchas empresas no aplican de forma sistemática. Una sola contraseña débil puede ser la puerta de entrada a todo el entorno IT de la empresa.
Formación y concienciación del equipo. El 82% de los ataques informáticos tienen como vector inicial un error humano, según el informe Verizon DBIR 2023. Formar al equipo para identificar correos de phishing, gestionar credenciales correctamente y reportar comportamientos sospechosos es una medida activa con un retorno extraordinario.
Seguridad pasiva: limitar el daño cuando el ataque ya ha llegado
Por muy bien configurada que esté la seguridad activa y pasiva informática, ningún sistema es invulnerable al 100%. La seguridad pasiva en informática parte de esa premisa y garantiza que, cuando ocurra un incidente, la empresa pueda sobrevivir a él con el menor daño posible.
Medidas de seguridad pasiva esenciales para cualquier empresa
Copias de seguridad verificadas y aisladas. Las copias de seguridad son la medida de seguridad pasiva en informática más importante y la más frecuentemente descuidada. No basta con tener una copia: debe estar actualizada, ser restaurable y estar almacenada en un destino al que un ransomware no pueda llegar. Una copia conectada permanentemente a la red puede cifrarse junto con los datos originales.
Almacenamiento en la nube con retención de versiones. El almacenamiento en la nube con control de versiones permite recuperar el estado de los archivos en un punto anterior al incidente. A diferencia de la sincronización estándar, guarda el historial de cambios y no propaga automáticamente el cifrado o borrado a las copias almacenadas.
Redundancia de hardware. Los discos duros y componentes físicos fallan. La redundancia —servidores espejo, RAID, sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI)— garantiza que un fallo de hardware no paralice la operativa. Esta medida es especialmente crítica para las empresas que dependen de servidores locales.
Segmentación de red. Dividir la red en segmentos aislados limita la propagación de un ataque. Si un equipo se infecta, la segmentación impide que el malware se extienda automáticamente a todos los demás sistemas. Es una medida pasiva que reduce drásticamente el radio de daño de cualquier incidente.
Plan de recuperación ante desastres (DRP). Saber exactamente qué hacer cuando algo falla reduce el tiempo de restauración de días a horas. Un plan documentado y probado periódicamente marca la diferencia entre una empresa que se recupera rápido y una que pierde semanas de operativa.
Las diferencias clave entre seguridad activa y pasiva
Ambos tipo de seguridad tienen objetivos distintos que se complementan. Esta tabla resume las diferencias principales:
| Seguridad activa | Seguridad pasiva | |
|---|---|---|
| Objetivo | Prevenir y detectar | Minimizar el impacto |
| Cuándo actúa | Antes y durante el incidente | Después del incidente |
| Ejemplos | Antivirus, EDR, MFA, firewall | Backup, redundancia, segmentación |
| Requiere | Monitorización continua | Configuración y verificación periódica |
| Sin ella | Los ataques prosperan | La recuperación es imposible o muy lenta |
← Desliza para ver la tabla completa en móvil
Ninguna de las dos basta por sí sola. Una empresa que solo tiene medidas de seguridad pasiva puede recuperarse de un incidente, pero no lo evita. Una empresa que solo tiene medidas activas reduce la probabilidad de incidente, pero si ocurre uno grave sin tener backup ni redundancia, puede no tener capacidad de recuperación.
Cómo aplicar la seguridad activa y pasiva en tu empresa
El primer paso es saber qué tienes y qué te falta. Muchas empresas descubren en una revisión que tienen medidas dispersas —algo de seguridad activa aquí, algo de pasiva allá— pero sin coherencia ni verificación sistemática. Un auditor de seguridad puede revisar el estado de ambas capas, identificar los puntos débiles y establecer un plan de mejora priorizado por nivel de riesgo.
El tipo de seguridad más urgente para cada empresa depende de su situación concreta: su infraestructura, su sector, el volumen de datos que maneja y los riesgos a los que está más expuesta. No es lo mismo una empresa industrial con servidores locales que un despacho de abogados con toda la información en la nube. Pero hay un principio que aplica a todas: proteger los sistemas tanto desde la prevención como desde la capacidad de recuperación.
No hace falta resolver todo a la vez ni tener un presupuesto de gran corporación. Lo que importa es que las medidas de seguridad activa y pasiva más críticas estén bien implementadas y verificadas. Una sola capa, sin la otra, deja siempre una ventana abierta que tarde o temprano alguien aprovechará.
Esas mismas medidas son, además, la base sobre la que se acredita la certificación ENS cuando tu empresa quiere optar a contratos públicos.
¿No sabes si tu empresa tiene cubiertas las dos capas? Consulta nuestro servicio de seguridad informática y lo analizamos sin compromiso. También puedes revisar si tu mantenimiento informático incluye las medidas activas y pasivas mínimas recomendadas.
Preguntas frecuentes sobre seguridad activa y pasiva informática
La seguridad informática activa comprende las medidas activas orientadas a prevenir, detectar y responder a amenazas en tiempo continuo. Incluye antivirus firewalls, sistemas de detección, control de acceso, autenticación multifactor y formación del equipo. Su objetivo es evitar que un ataque prospere o neutralizarlo mientras ocurre.
La seguridad pasiva en informática agrupa las medidas de seguridad pasiva diseñadas para minimizar el impacto de un incidente ya ocurrido. Incluye copias de seguridad, almacenamiento en la nube con retención de versiones, redundancia de discos duros, segmentación de red y planes de recuperación ante desastres.
La seguridad activa actúa antes y durante el incidente para prevenirlo o detectarlo. La seguridad pasiva actúa después del incidente para minimizar el daño y permitir la recuperación. Ambas son necesarias: una empresa que solo tiene una de las dos está incompleta frente a cualquier amenaza seria.
Las mínimas recomendadas son: antivirus firewalls corporativo actualizado, control de acceso con autenticación multifactor (MFA), contraseñas seguras gestionadas de forma centralizada, sistemas de detección de amenazas (EDR) y formación básica del equipo para identificar ataques informáticos como el phishing.
Sí. No hace falta un presupuesto de gran corporación. Con un proveedor IT de confianza, una empresa de cualquier tamaño puede tener las medidas básicas de seguridad activa y pasiva informática bien implementadas y verificadas. Lo importante es priorizar por nivel de riesgo y empezar por las medidas con mayor impacto.
¿Tu empresa tiene las dos capas de seguridad cubiertas?
En Sale Systems auditamos la seguridad de tu empresa, identificamos qué medidas activas y pasivas faltan o están mal configuradas, y las implementamos con monitorización continua.
Consulta nuestro servicio de seguridad informática Sin compromiso · Respuesta en menos de 24 h


