Que un corte de luz no te pare la facturación
Un microcorte de dos segundos apaga el servidor, corrompe la base de datos y te deja media mañana sin facturar. El SAI es el seguro más barato que vas a contratar este año.
Dimensionado en vatios reales · Instalación incluida · Apagado seguro configurado · Baterías con plan de sustitución
Qué es un SAI
Un SAI —sistema de alimentación ininterrumpida, UPS en inglés— es un equipo que se coloca entre el enchufe y lo que quieres proteger. Dentro lleva baterías y electrónica: cuando la corriente falla, sostiene el suministro sin que el equipo llegue a enterarse. No es un generador: no arranca cuando se va la luz, ya está alimentando el equipo, así que no hay ni un parpadeo.
Y hace una segunda cosa que se ve menos y cuenta igual: filtra la corriente. Los picos, las bajadas de tensión y el ruido eléctrico no apagan nada de golpe, pero van castigando las fuentes de alimentación hasta que un día un equipo no enciende. Lo contamos con más detalle en sistema de alimentación ininterrumpida: qué es y cómo elegirlo.
Cuándo hace falta un SAI (y cuándo no)
Hace falta siempre que haya algo que no pueda apagarse de golpe: un servidor, una cabina de almacenamiento, el armario de comunicaciones, la caja registradora, la cámara de videovigilancia o el control de accesos. Si al apagarse pierdes datos o pierdes ventas, necesitas SAI.
No hace falta para un puesto de oficina corriente. Un PC que se apaga mal casi nunca produce daño irreversible; un servidor con una base de datos abierta, sí. Y ojo con el caso intermedio: un servidor NAS con las copias de seguridad dentro es exactamente lo que no se puede apagar en seco.
Qué pasa de verdad cuando se va la luz
El corte largo se ve venir y todo el mundo lo entiende. El problema son los otros: el microcorte de dos segundos que no apaga ni las luces del techo pero sí reinicia el servidor, y el hueco de tensión de una décima que deja el equipo a medias. Ahí es donde aparecen las bases de datos incoherentes, los índices corruptos y la mañana de un técnico recuperando.
Los tres tipos, en cristiano
En las fichas técnicas aparecen tres familias, y la diferencia importa más de lo que parece.
| Tipo | Qué hace | Para qué |
|---|---|---|
| Offline | Deja pasar la corriente y salta cuando se va la luz. | Un puesto suelto. No lo recomendamos para nada crítico. |
| Línea interactiva | Corrige subidas y bajadas de tensión sin pasar a batería. | Armario de comunicaciones, TPV, NAS pequeño. |
| Online (doble conversión) | Regenera la corriente de forma permanente. Conmutación cero. | Servidores, cabinas, sala técnica. Es el estándar en empresa. |
Regla corta: si lo que proteges tiene discos y usuarios conectados, SAI online. El resto es ahorrar donde no toca.
SAI para ordenador y SAI de empresa no son lo mismo
El SAI de tienda para un ordenador de casa cumple su papel: aguanta un par de minutos y evita que se apague en mitad de un trabajo. Pero no trae puerto de gestión, sus baterías no se sustituyen con facilidad y su electrónica no está pensada para estar cargada al 70 % las veinticuatro horas. En una sala técnica eso se nota al segundo año.
Cómo se dimensiona sin equivocarse
Aquí es donde más errores vemos, y casi todos vienen de la misma confusión: los VA no son vatios. Un SAI de 1.500 VA no da 1.500 W: da unos 900-1.000 W reales según su factor de potencia.
Tres ejemplos con números
Son tres instalaciones reales por su tamaño, de las que montamos cada mes. Sirven para situarte antes de pedir precio; el cálculo fino lo hacemos con tu consumo.
| Qué hay que proteger | Consumo aproximado | SAI que pedimos | Autonomía |
|---|---|---|---|
| Router, switch y NAS pequeño | 150-250 W | Línea interactiva 1.000-1.500 VA | 15-25 min |
| Servidor, switch y cabina | 500-700 W | Online 2.000-3.000 VA | 10-15 min para apagar con orden |
| Sala técnica con dos servidores | 900-1.200 W | Online 3.000 VA o más, formato rack | Con baterías ampliadas |
La autonomía es la parte cara. Aguantar un microcorte y apagar con orden sale barato; seguir trabajando media hora con todo encendido exige baterías adicionales y cambia el presupuesto por completo. Por eso preguntamos para qué lo quieres antes de dar precio.
Las baterías: la parte que se olvida
Un SAI no se estropea de golpe: se le agotan las baterías. Duran entre tres y cinco años, menos si el cuarto está caliente, y cuando se agotan el equipo sigue encendido, sigue con sus luces verdes y deja de proteger. Ese es el fallo silencioso que nos encontramos en la mitad de las auditorías: SAI instalado, baterías muertas, nadie enterado.
Si tienes mantenimiento informático con nosotros, la revisión del SAI y el aviso de baterías entran en las visitas: no hay que acordarse de nada.
SAI rack o SAI torre
Si ya tienes armario, el SAI rack es lo lógico: ocupa entre 1U y 3U, se ancla con guías y deja la sala ordenada. Ten en cuenta el peso, que es mucho, y ponlo siempre en la parte baja del armario. Si aún no tienes armario, míralo antes de decidir: lo vemos en armarios rack.
El SAI para servidor no es una categoría distinta: es un online bien dimensionado con tarjeta de red o USB para apagar el servidor de forma ordenada cuando la batería baja. Esa configuración la dejamos hecha nosotros; es la diferencia entre tener un SAI y tener un SAI que sirve. Si estás eligiendo servidor a la vez, te vale la pena leer qué mirar antes de comprar un servidor.
Apagado seguro: lo que convierte el SAI en un seguro de verdad
Con el software instalado, el SAI avisa al servidor cuando la batería baja de un umbral y el servidor se apaga solo, cerrando servicios y bases de datos en orden. En entornos virtualizados se apagan primero las máquinas y luego el anfitrión. Lo dejamos probado el día de la instalación, con un corte real, no con la teoría.
Qué incluye el presupuesto
Trabajamos con gama profesional de las marcas habituales del mercado (APC, Eaton, Salicrú y equivalentes). No nos casamos con ninguna: el modelo sale del cálculo de potencia y de si hace falta formato rack, no al revés.
Qué hace un SAI online por dentro
Merece la pena entenderlo, porque es lo que justifica la diferencia de precio. En un SAI online de doble conversión la corriente que entra se rectifica a continua, carga las baterías y después un inversor la vuelve a convertir en alterna limpia. El equipo nunca está enchufado a la red: está enchufado al inversor. Por eso el tiempo de conmutación es cero y por eso filtra cualquier suciedad eléctrica, no solo los cortes.
En un SAI de línea interactiva la corriente pasa directa y la electrónica solo corrige o salta a batería cuando detecta un problema, con unos milisegundos de transición. Para un router o un TPV es irrelevante. Para una fuente de servidor al límite, a veces no.
El bypass, la pieza que permite mantenerlo
Los SAI de empresa llevan bypass: un camino alternativo que deja pasar la corriente directamente cuando el equipo entra en mantenimiento o detecta una sobrecarga. Gracias a él se pueden cambiar baterías sin apagar lo que está protegido. Si tu instalación no puede pararse ni diez minutos, el bypass no es un extra: es el motivo de comprar esa gama y no la de abajo.
Cómo es el día de la instalación
Un SAI no se enchufa y ya está. Esto es lo que hacemos cuando vamos a montarlo, y está todo dentro del precio.
| Paso | Qué se hace | Cuánto lleva |
|---|---|---|
| Revisión previa | Consumo real medido, enchufes y espacio en el armario | Antes del montaje, con la visita o con fotos |
| Montaje | Anclaje, guías si es rack, baterías colocadas y conexionado | 1-2 horas según el equipo |
| Configuración | Software de apagado, umbrales y avisos por correo | 30-60 minutos |
| Prueba real | Se corta la alimentación y se comprueba el apagado ordenado | 15 minutos, y es la parte que no se salta |
| Entrega | Etiquetado, informe y fecha de revisión de baterías | El mismo día |
Lo que no hacemos es dejar el SAI puesto sin probar el corte. Un apagado seguro que nunca se ha ensayado no es un apagado seguro: es una suposición. Preferimos provocar el corte nosotros, con todo el mundo delante, a descubrirlo la noche de una tormenta.
Monitorización: enterarse antes de que pase
Con tarjeta de red el SAI se comporta como un equipo más: avisa por correo de cada cambio de estado, guarda el historial de cortes y permite ver la carga real en cualquier momento. Esos datos valen para dos cosas muy prácticas: saber si tu red eléctrica es tan estable como crees y detectar que las baterías envejecen antes de que dejen de proteger. Si llevamos tu mantenimiento informático, esos avisos entran en nuestra monitorización y los vemos nosotros.
Preguntas frecuentes sobre SAI
Dinos qué hay que proteger
Con saber qué equipos vas a enchufar y cuánto tiempo quieres aguantar, te damos potencia, modelo y precio cerrado con instalación.
Si lo prefieres, llámanos al 91 533 44 09 y lo vemos por teléfono.